KIWI

Historia

Como ya hemos comentado, en el 1300 el hombre desembarca por primera vez en Nueva Zelanda, una increíble tierra verde que sorprende por la presencia de geisers y zonas de gran belleza natural. En ese momento el país solo estaba habitado por murciélagos, algunos pájaros y reptiles. Fueron los propios colonos quienes introdujeron al kiwi en el territorio y aunque en el pasado la población se adaptó perfectamente al nuevo entorno, hoy en día se considera un ave amenazada.

No existen datos fehacientes que indiquen con exactitud de donde proviene esta ave. Se cree que provienen de los ya extintos moa, aun así no es segura ninguna de las informaciones que se tienen hasta la fecha.

Apariencia Física

El kiwi tiene las alas de un tamaño muy reducido, de tan solo 3 centímetros y permanecen prácticamente todo el tiempo pegadas a su cuerpo, de ahí que parezca no tenerlas. Por otro lado carecen de cola y su plumaje da la apariencia de pelo. Aunque en general hablamos de un pájaro marrón podemos afirmar la existencia del kiwi blanco, que muestra un plumaje blanco.

Las patas del kiwi son fuertes y musculosas, representan un 30% de la masa corporal total de esta pequeña ave. Eso le convierte en un gran corredor, pudiendo adelantar al ser humano en una carrera. Mide unos 40 centímetros de altura y el peso es en función del sexo, pues a diferencia de otras especies en este caso la hembra pesa unos 2,8 o 3 kilogramos mientras el macho apenas alcanza los 2,2 kilogramos. Se camuflan bastante bien en la naturaleza gracias a su plumaje oscuro y suelen vivir entre 10 y 15 años.

Hábitat

El kiwi se adapta perfectamente a las zonas subtropicales. Hablamos de plantaciones de pinos, bosques templados o pastizales. También puede desarrollarse en zonas de matorrales, siempre que estas sean cálidas.

 

Depredadores

La supervivencia del kiwi dependerá de la habilidad de este para protegerse y esquivar a ágilas, pájaros y halcones.

Por ese motivo creemos que esta pequeña ave adquirió hábitos nocturnos, una estrategia más de protección. El kiwi utiliza el pico para agarrarse a una rama y cozear a sus adversarios, se trata de una ave agresiva que defenderá valientemente su vida y la de sus polluelos. Es imposible coger a un kiwi salvaje sin recibir profundos cortes o ataques con el pico.

Los biólogos destacan su capacidad de protección así como los fuertes sonidos que emite para su pequeño tamaño.

Reproducción

El adorable kiwi es una especie de ave monógama que escoge una pareja para toda la vida. Una vez juntos, crean sus nidos en espacios subterráneos parecidos a las madrigueras de roedores o lagomorfos. Después de la fecundación, la hembra pone 2 únicos huevos en cada puesta, haciendo entre 2 y 3 puestas al año aunque es el macho quien los empolla durante 10 semanas aproximadamente.

Las crías salen del nido a la semana de vida con un olfato extraordinario que les permite encontrar alimento sin ningún problema.

 

Alimentación

Los alimentos comunes en la dieta del kiwi son los escarabajos, las cucarachas, las hormigas, otro tipo de insectos, ranas, caracoles e incluso bayas silvestres.

Amenazas

Son pocos los pollitos de kiwi que alcanzan la madurez sexual, en porcentajes hablamos de un 16%, un numero muy pobre y desolador. Más de la mitad mueren por los ataques de los depredadores naturales, a los que se suman gatos y armiños. El hábitat del kiwi esta en declive desde hace tiempo pues la desforestación de su territorio ha reducido su población en un 86%.

Por ese motivo, desde el 1896 el kiwi se encuentra legalmente protegido así como los bosques en los que habita, siendo declarados parques naturales. Se requiere una gran tarea por parte de biólogos y voluntarios en la recuperación de esta ave en Nueva Zelanda pues en caso contrario se verá extinguida como muchas otras especies. Además debemos saber que parques de recuperación han desarrollado comunidades de ejemplares en cautividad para asegurar la continuidad, al menos, fuera de su entorno natural.

 

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